Ningún gobierno actúa en un plano de igualdad
con la ciudadanía, porque la relación entre ellos no es horizontal, por más
informalidad que se pretenda dar al estilo de gobernar. Las autoridades siguen
siendo tales y, por ello, la ciudadanía debería preocuparse cada vez que no es
clara la limitación del poder público que ejercen. Así ocurrió con la polémica decisión
del Ministerio Secretaría General de Gobierno a monitorear las comunicaciones
que se realizan en redes sociales como Facebook, Twitter y blogs.